Yearly Archives: 2007

El Coleccionista

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El coleccionista en la colección. Museo Guggenheim, Nueva York 2006

Te he dicho que soy coleccionista, lo que en general significaría que colecciono pintura, pero en mi caso es totalmente diferente. Soy un iniciador de colecciones y algunas me duran más que otras, incluso algunas las dejo y las tomo después de periodos aleatorios. Desde hace años, y con tiempos en los que no me dedico a ello, colecciono “americana”, lo que en español diríamos: americanadas. Una colección bastante barata pues las americanadas, casi siempre, son cosas de no mucho precio. Una colección que incluye desde cajas de bombones, con forma de corazón y el retrato de Elvis Presley, hasta “slinkies” el muelle de colores que baja escaleras…pasando por el portalápices con la forma de la cabeza de Joe Camel, el camello de los cigarrillos y muchas otras cosas que generalmente son de plastiquillo y colores dudosos, como corresponde.

Mi más reciente colección es todavía más barata, es gratuita, es una colección que titulo: Atardeceres desde la ventana trapezoidal. Una colección que dura ya unos pocos años, los que llevo en esta casa de Pittsburgh, la de la calle Mission. En la que disfruto, literalmente, de una extraña ventana trapezoidal, que ya podría pertenecer a mi colección de americanadas por si sola y cuya rara forma y estilo contrasta con el resto de las ventanas de la casa. Esta ventana en cuestión esta orientada, al sesgo, a poniente y por ella me llega la más increíble e impresionante colección de atardeceres que haya podido disfrutar en mi vida.

Aquí debería hacer una excepción para recordar los atardeceres de la vega del Tormes frente a la catedral de Salamanca. Ah! las viejas piedras, tantas veces denigradas y tantas veces recordadas, cuando todo era tan grande y yo mucho más pequeño.
Quizá otra excepción: dos atardeceres-joya a las afueras de Florencia después de sendas tormentas de verano. Bien es verdad que mi mirada estaría aquellos días influida por la cantidad de belleza almacenada o apilada ante mis ojos en mi primera visita a aquella ciudad. Me será difícil volver a ella, más que nada para no romper el encantamiento estético de aquellas jornadas, encantamiento que nunca se ha volatilizado de mi imaginación.

Tendría que decir lo que se ve desde la famosa ventana. Los tejados de la vecindad, como si de una vista parisina, del Paris de la France, se tratara. A la izquierda y tapando la caída final del sol a horizonte, la iglesia de San Nosequé, católica ortodoxa griega, una parroquia sin parroquianos, pero con campanario y hasta campana, que a veces toca por si misma. Al fondo, a modo de telón teatral o paisaje de película policíaca americana, la “línea del cielo” (the skyline) de “downtown” Pittsburgh con sus rascacielos y sobre todo sus miríadas de luces, ventanas iluminadas que producen las sensación de sitio habitado. La realidad es que todos esos edificios iluminados, ahora están vacíos porque son oficinas y lo más que puede quedar, a estas horas de la caída del sol, es la gente de la limpieza. No importa, tienen una belleza intrínseca, casas vacías pero llenas de luz.

Y encima de los edificios un montón de cielo, un espacio para los colores naturales que cambia cada día con los más variados celajes, como todo cielo que se precie de serlo. La humedad de los tres ríos, la influencia de la vegetación masiva de la zona, los montes que no se ven pero están ahí; efectivamente, los montes no se ven porque vivo en la falda de uno, una sucesión- monte-valle-monte, etc…fantástica vista de ellos cuando en el avión vuelas sobre Pennsylvania, que arrugada piel! Además, el calor del asfalto del centro de la ciudad produce toda clase de condiciones para hacer variado e irrepetible cada atardecer.

Y esos atardeceres son los que llevo algún tiempo coleccionando. No en fotografía o video (algunos tengo grabados de esas maneras) sino en mis propios ojos, para cuando, quizás mi vista ya no alcance a verlos. Me quedaría el recuerdo de todo esto, toda esta vida. Mi vida en América.

Luisma 27 de Diciembre del 2007

(photo by Sarah)

Cerca o Lejos
(escribiéndome a mi mismo)

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En la ventana del diablo (por ver si se me pega algo de “mas por viejo que por diablo”)

Tiene narices! Me parece que he descubierto porque quiero escribir tanto, porque he escrito y porque quiero seguir escribiendo. Creo que escribo para comunicarme conmigo mismo. Me escribo cartas para poder reconocer las cosas y hasta, incluso, para acordarme de ellas. Y además, me escribo para tratar que mis cosas y mis recuerdos no palidezcan o desaparezcan; y para vivir, para vivir el momento. Ya lo decía el Emperador Marco Aurelio: “Es ahora, es todo lo que tenemos”. No hay nada mas que esto y hay que vivirlo a tope, al minuto. “Cada cinco segundos”, como decía Alan Alda, el de la serie M*A*S*H, hace algunos minutos en una entrevista en la tele. Eso es lo que me ha despertado el pensar y lo que me ha empujado a escribir, escribirme, estas líneas. Volveré a leerlas en cuanto pueda. Es como lo del tipo que se reía frente al espejo y se decía a si mismo: es que me acabo de contar un chiste que no conocía. Y todo por la alegría de estar vivo, que esto es todo lo que tenemos, el ahora del romano. Todo por no pensar en algo en lo que antes nunca pensaba; que si me queda poco o mucho y que cuando será. Al pronto me fijo otra vez en la tele y, erre que erre, un documental me informa que hoy, cada día, desaparecen 1000 veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Esa era la generación de mi padre, ya empiezan a sonar las explosiones cerca, cada vez mas. Desde hace cuatro años, estoy viviendo otra vida, ya he vivido cuatro mas de los que vivió de mi padre y siempre me acuerdo de él al pensar en ello. Una vida mas completa, mas concentrada, cada vez mas simple y cada vez mas bonitamente gozada. Es ahora, es ahora, esta noche, estos cincos segundos, estos momentos mientras suena una de mis primeras músicas, “In The Mood”, música de Glenn Miller y me acuerdo de tantas cosas. Viva mi vida!

P.S. Vamos, Luís, vete a la cama! Estas cansado.
Déjame en paz, Luís, ya dormiré cuando se me acabe la cuerda, además, yo duermo como un tiovivo, con música y dando vueltas, pensando durante mis sueños.

Luisma. 10 de diciembre del 2007

(photo by Sarah)

Llorar por las Torres Gemelas

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Manhattan, hacia primeros de siglo. Esta foto ha sido “bajada” de un sueño. Sorprende que en sueños soy peor fotografo que despierto

No perdono a los diecinueve que me destruyeron mis Torres Gemelas. Fue un atentado contra mi y me lo tomo personalmente. Eran mi visita obligada cada vez que iba a Nueva York, subir a una de las torres y a veces hasta a las dos. No eran bonitas, como puede ser el Empire State Building, pero tenían algo especial además de la fantástica vista. Desde las torres se veía América, o por lo menos yo la veía. La mejor manera de no ver una torre es estar subido a ella, pero si te hacen dos torres gemelas ahí ya tienes la vista de la vista y la vista de la torre. Mirar una torre desde la otra tenia algo revelador, te descubría el sentido del espacio, de la medida, el valor del vacío y de la proximidad inalcanzable. Era el mejor estudio de perspectiva posible, una autentico tratado técnico en un solo golpe de vista. Te procuraba una medida interior mas que necesaria, el sentido de tu propia pequeñez, que también te produce el vuelo en avión. Pero lo de las Torres Gemelas era una sensación mas sólida, a falta del movimiento del vuelo y estando cerca del cristal de las ventanas, una sensación absolutamente vertiginosa, mareante y hasta flipante, te hacían sentir como deben sentirse las hormigas cuando se suben a un humano. Y tenían movimiento, casi imperceptible pero lo tenían, se cimbreaban, en días de mucho viento es como si tuvieran cierta vida.

Y se veía América, en ellas y desde ellas, se le tomaba el pulso al país y a la circulación de Nueva York, a sus humos, a sus alrededores y todo en medio de un silencio ensordecedor. Desde el mirador del ultimo piso, arriba, interior, se “veían” los ruidos que no se oían, solo el rumor del aire acondicionado y ninguna música ambiental. Ambiente cuidadosamente diseñado para no eliminar aquella sensación del propio empequeñecimiento. Algo similar, aunque no tan fuerte, había sentido en la Transco Tower de Houston (mi primera torre) o en la Torre Sears de Chicago (la torre mas alta del mundo durante muchos años). El caso del Empire State es bastante diferente, en primer lugar es mucho mas antigua, es la torre rascacielos por antonomasia y una fuente de leyendas de todo tipo y en segundo lugar su mirador es exterior y ahí los ruidos, el viento y otras sensaciones participan del influjo que te produce, incluidos unos pensamientos que al parecer son comunes a todo aquel que sube y se asoma a sus barandillas: los pensamientos suicidas.

Ahora, cada vez que voy a Nueva York, ciudad que por otro lado me encanta pero en la que nunca viviría de quieto, hecho de menos mis Torres Gemelas que un mal día de septiembre en el primer año del siglo XXI se vinieron abajo dejándome compuesto y sin novias. Cuando me acerco a la gran ciudad en coche siempre tengo la horrible sensación de que le falta algo, de que me falta algo. Nunca pude definirlas muy bien pero para mi eran absolutamente necesarias. Que lastima!
Requiescat In Pace!

Luisma 11 de Setiembre del 2007.

(Foto de Luisma)

Notas de viaje

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Estaba necesitado de movimiento, me lo pedía el cuerpo, las alergias y la sangre.
Y me fui a Castilla, que ya dolía. Y Castilla, tantas veces denigrada y tantas otras recordada y echada de menos, estaba ahí con sus cantos rodados, su arbol solitario y sus trigos menguados. Esa Castilla, la vieja, avistada y fijada en la retina y en las fotos.

Desde el Castillo de Gormaz, cortando la atmosfera en hipotenusas vertiginosas, que anoche leyendo a Unamuno encontraba mejor definición: “¡Ancha es Castilla! Y ¡Que hermosa la tristeza reposada de ese mar petrificado y lleno de cielo!”

Me he pasado todo el viaje atisbando tierras desde las alturas. Primero desde los aviones, aunque esa forma no cuenta por falta de reposado mirar; no se que tiene el movimiento desde lo alto, o es vertigo, que no te deja concitar bien las ideas. Mire tierras y campos de Segovia desde Somosierra y la belleza serena de El Escorial desde la Cruz Verde. Me asome a la Ventana Del Diablo, a los pies de la Ciudad Encantada, para ver la sangre verde de esos arroyos espumosos. Y no solo Castilla… “Hay quien dice de Jaén que no es tierra andaluza!…” Tambien conté miles de olivos en hileras interminables desde las murallas pasmosas del castillo de Jaén, ni las aves de presa querían volar tan alto.

Nada como las sensaciones desde el castillo de Gormaz, rodeado de la familia, pensando en su historia y la nuestra. Cortando con la vista un derredor tan fantastico, sintiendo el calor y el viento de la meseta.

“Esta es mi España, un corazón desnudo, de viva roca, del granito mas duro, que con sus crestas en el cielo toca, buscando al sol en mutua soledad” (M. de Unamuno).

Estoy contando las alturas de la misma forma que me cuento los nudillos de las manos, cada vez mas acusados, cada vez mas secos y sarmentosos de venas…! Sangre castellana, que diablos!
Porque uno no se da cuenta de lo castellano que es hasta que no se mira las manos y hasta que no se mira esos campos desde arriba, desde los castillos. Llevamos esa sequedad y esos ocres y amarillos tatuados en los adentros. Estemos donde estemos y hagamos la vida que hagamos, nunca dejaremos de ser castellanos. Quizá por eso me he pasado este viaje llenándome los ojos de los planos de la meseta, y siempre con el mismo punto de vista, desde lo alto.

Necesito venir a Castilla, cada cierto tiempo, para darme cuenta de que sigue ahí, y que mi corazón sigue colgado de un pino albar en cualquier sierra, reflejando las luces de los soles que la calientan. Necesito venir a Castilla para recorrer otros caminos que los que todos los días ando. Es el animo de cambio, es la voluntad de movimiento.

“El espacio que recorras será tu camino; no te hagas, como planeta en su orbita, siervo de una trayectoria” (M. de U.).

–Luisma

Carta a mi computador

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Mi querido ordenador (dos puntos) Espero que al recibo de esta te encuentres bien de salud, brilles de limpieza y tu pantalla luzca enfocada, precisa y llena de iluminaci&#243n (si tiene algo de Ilustraci&#243n, mejor que mejor). Hoy me he acordado de nuestros primeros pasos, justo al poco tiempo de que fuiste inventado para lo popular y lo publico. Por aquel entonces te llamabas Mac y hoy que eres mayorcito te llamas PC. Aunque, por alguna raz&#243n que se me escapa, todas mis mujeres te han tenido a ti, Mac, si bien todas han usado mi PC para algunas cosas, asi de listas son ellas.

Siempre te he usado nada mas que para escribir y para “chatear” y hemos mantenido una distancia cercana y distante al mismo tiempo.

Siempre he tenido alguien para “mandarte” hacer lo que yo quer&#237a que se hiciese y para arreglar los desaguisados tecnicos que contigo muchas veces he cometido, por desconocimiento culpable.

Cuantas veces te has rebelado y me has dejado tirado hasta la llegada del “sabio” de turno!

Como te dec&#237a, hoy “te” he instalado mi primer “blog”. Ya se, ya se, estoy fallando en mi habitual vanguardismo, existen ya unos cuantos millones de ellos. No importa, para la historia quedan mis primeros pasitos en el 88, una de las primeras cuentas de AOL, mi cuenta numero ocho mil y pico de Yahoo, una de las primeras personas en chatear por ICQ. Entonces yo era hombre y mujer, al mismo tiempo y en los mismos “chat rooms”…Que tiempos aquellos, cuando todas las cosas se hacian por el simple gustazo de hacerlas y sab&#237as que estabas haciendo algo totalmente nuevo.
Lo que nunca pude pensar, entonces, es hasta donde ibamos a llegar con lo que parecia un juego.

Pero hoy, celebrando lo del blog, tengo que echar un cuarto a las espadas del recuerdo… Este no es mi primer blog. Mi primer blog fue hace 50 a&#241os, si, si, lo que lees, cincuenta a&#241os! Y tu ni siquiera estabas inventado! Que era sino un blog nuestro “Ignis et Propulsio”, unas hojas en las que “hablabamos” de cohetes y de lo divino y lo humano, que hace tantos a&#241os “publicabamos” de mano en mano: Quique, el pobre Ani, Carlos, el Nuni, yo mismo…Ay! Que tiempos aquellos cuando todas las cosas se hacian por el simple gustazo de hacerlas…Como nos hecho de menos a todos! Con Franco eramos mucho mas j&#243venes!

As&#237 que ya ves, querido computador, “ordenata”, siempre pagando la vanguardia, siempre pobre pero divertido. Y en expresi&#243n muy m&#237a, como dijo “aquel”: confieso que he vivido. Bueno, lo dicho, espero que no se te apague nunca la lucecita, que no relajes nunca el vigilarme. Aunque nuestro amor es imposible, te necesito entero y funcionando. Creo que todos te necesitamos. Feliz blog nuevo!

Del Toro’s rebellion: “Imagination should not comply…[and] f#@$ the target audience”

image of the pale man from pan’s labyrinth

Semi-random thoughts while lying awake after watching Pan’s Labyrinth.

I recently saw Pan’s Labyrinth, Guillermo del Toro’s self-described “fable about choice and disobedience” set in the long aftermath of the Spanish Civil War. The movie has been reviewed extensively elsewhere, so another review is not necessary here. For those who haven’t seen the film or who just can’t get enough of the creatures, I’ve put together a few clips.

I know little of Guillermo del Toro’s work, but I was so impressed by Pan’s Labyrinth that I did some research. Of all the pieces I’ve read and watched, the director’s two-part Guardian interview, his appearance on NPR’s Fresh Air, and his own introduction to the film (given at AFI fest) are among the most enlightening. Take a look:

[youtube AIgutLyz5U0]

The violence to which del Toro refers is gut-slugging in a way that recent pointless bloodfests such as Scorcese’s The Departed can’t hope to match. I haven’t felt such a visceral audience response since Uma Thurman got stabbed in the heart with a syringe in Pulp Fiction. Del Toro’s violence is, like Tarantino’s, carefully calibrated and it serves an authentic purpose.

Del Toro’s gore–bare-handed executions, torture, close-ups of wounds–reminded me of an interview with Clint Eastwood that I saw recently which helped me to understand the violence in Eastwood’s westerns. Clint was telling James Lipton about his fascination with fate and destiny. The ruthlessness of Eastwood’s films in general, and the prevalent sexual violence in particular, serves this concern. In the worlds of both Eastwood and del Toro, biology is destiny. If you happen to be a woman, that’s tough luck in terms of sexual assault and death by childbirth. The imagination can refuse to comply, but as del Toro’s unflinching wound shots show, our bodies adhere simply and ruthlessly to nature’s rules.

Thematically, Pan’s Labyrinth owes a debt to Night of the Hunter, the 1955 Charles Laughton-directed classic starring Robert Mitchum, Shelley Winters, and Lillian Gish. Each movie follows a weak-willed widow who looks for strength outside of herself in a man she barely knows but needs to believe in. Prisoners of obedience, these women choose to put themselves and their children in the hands of predators rather than face independence.

While del Toro doesn’t offer anything quite like Lillian Gish in her rocking chair with her shotgun, singing “Leaning on the Everlasting Arms” in split-screen duet with an approaching murderous Mitchum, his film is plenty cracked it its own way.

After seeing Pan’s Labyrinth, my Dust, Sweat and Iron coauthor Luisma and I had a chat about the film’s historical accuracy, Franco’s bulletproof Hitlermobile, and the symbology of toad slime. Here’s an excerpt:

audio test : Cowbell Fever!

I am trying to get my Audio Player plugin to work so that I can embed audio. As a test file I’m using a “composition” my sister made using Garage Band. Fans of Christopher Walken and Saturday Night Live will appreciate this one

WordPress will will not display the Audio Player, even though it appears in the Options menu of my admin panel:
[audio:Cowbell Fever.mp3]

However I can use an embed tag to display the mp3:

Sorry, your browser doesn’t support the embedding of multimedia.

Now I’m trying Podpress.The player should appear…now!

Translation journal excerpts

Last week I put a “Translation Journal” link in the sidebar. This week I’ve formalized that idea a bit by creating a journal template with short excerpts from pieces in Spanish and English. There are thumbnails from our notes that open full-sized in a new window:

Excerpt 1: The Tease, or David beckham’s Instinct

Excerpt 2: Añoranza del mar

Excerpt 3: La casa de la cascada

Dust, Sweat and Iron: An Introduction

Alcazar stained glassOn a recent trip to Spain, I passed a used car lot on the way from the airport to my hotel in Madrid’s Sanchinarro district. A proud billboard above the lot proclaimed it to be a “Centro de Vehiculos Semi-Nuevos”…Uh-oh. Since when is a used car lot a “Semi-New Vehicle Center?” Maybe since American used cars became “certified pre-owned vehicles”.

The young American tourists and Summer-abroad students I met in Spain seemed to take the growing Americanization for granted, while the young Spaniards seemed unaware of it as such. If you don’t think America is an empire, just leave the country and look around.

So Spain colonized my native state of California, and now California is recolonizing Spain in the form of Hollywood and “The OC”.

As a former empire, Spain has already dealt with a lot of the issues the US faces today, and now grapples with the same fears of globalization and uber-capitalism that affect the US and the EU. Yet when I meet young Americans just back from Spain, France or Italy, all I hear is how bad our coffee is in comparison. And that’s the tiny minority of people who are actually getting out of the US and “seeing the world”.

We need to think a little bit harder about America in a global historical context.

Language is a good window on how people think. When you study another language, you see how linguistic conventions and idioms have co-evolved with the culture. And then you begin to examine your own culture through the words you use.

A Spanish friend of mine and I have begun just such an exercise by translating one another’s writing. The effort has a lot to teach us not only about language and culture, but cognition as well. Recent research explores the cognitive-protective effects of bilingualism. When I am taking dictation in Spanish or struggling to translate a phrase, I swear I can feel the glucose squeezing into stuffy, dimly-lit gyri, airing my whole brain out.

So, this blog is an attempt at a bicultural, bilingual examination of life on two continents and the effects of each upon the other.