Cerca o Lejos
(escribiéndome a mi mismo)

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En la ventana del diablo (por ver si se me pega algo de “mas por viejo que por diablo”)

Tiene narices! Me parece que he descubierto porque quiero escribir tanto, porque he escrito y porque quiero seguir escribiendo. Creo que escribo para comunicarme conmigo mismo. Me escribo cartas para poder reconocer las cosas y hasta, incluso, para acordarme de ellas. Y además, me escribo para tratar que mis cosas y mis recuerdos no palidezcan o desaparezcan; y para vivir, para vivir el momento. Ya lo decía el Emperador Marco Aurelio: “Es ahora, es todo lo que tenemos”. No hay nada mas que esto y hay que vivirlo a tope, al minuto. “Cada cinco segundos”, como decía Alan Alda, el de la serie M*A*S*H, hace algunos minutos en una entrevista en la tele. Eso es lo que me ha despertado el pensar y lo que me ha empujado a escribir, escribirme, estas líneas. Volveré a leerlas en cuanto pueda. Es como lo del tipo que se reía frente al espejo y se decía a si mismo: es que me acabo de contar un chiste que no conocía. Y todo por la alegría de estar vivo, que esto es todo lo que tenemos, el ahora del romano. Todo por no pensar en algo en lo que antes nunca pensaba; que si me queda poco o mucho y que cuando será. Al pronto me fijo otra vez en la tele y, erre que erre, un documental me informa que hoy, cada día, desaparecen 1000 veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Esa era la generación de mi padre, ya empiezan a sonar las explosiones cerca, cada vez mas. Desde hace cuatro años, estoy viviendo otra vida, ya he vivido cuatro mas de los que vivió de mi padre y siempre me acuerdo de él al pensar en ello. Una vida mas completa, mas concentrada, cada vez mas simple y cada vez mas bonitamente gozada. Es ahora, es ahora, esta noche, estos cincos segundos, estos momentos mientras suena una de mis primeras músicas, “In The Mood”, música de Glenn Miller y me acuerdo de tantas cosas. Viva mi vida!

P.S. Vamos, Luís, vete a la cama! Estas cansado.
Déjame en paz, Luís, ya dormiré cuando se me acabe la cuerda, además, yo duermo como un tiovivo, con música y dando vueltas, pensando durante mis sueños.

Luisma. 10 de diciembre del 2007

(photo by Sarah)

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